El fútbol femenino argentino llega recargado a los Juegos Panamericanos de Lima. Si bien el equipo estuvo presente en las cuatro ediciones anteriores, este año llega consolidado y motivado. El último año y medio el plantel comenzó a sentar las bases con vistas a futuro. Ya avisó de todo su potencial en la Copa América de Chile 2018, y en el reciente Mundial de Francia reafirmó todo su carácter y ganas de crecer. En la Argentina, el país del fútbol, la rama femenina pasó muchos años desprotegida, pero gracias al empuje de las jugadoras su presente está cambiando.

Esto se reflejó en el Mundial de Francia, cita a la que el conjunto argentino volvió tras doce años de ausencias. Fue su primer gran paso a nivel internacional. Una prueba difícil, pero necesaria. Si bien las chicas no pudieron superar la etapa de grupos (empató con Japón, perdió con Inglaterra y empató de manera agónica con Escocia). El equipo mostró su carácter, el ritmo de cambio y la fuerza de un plantel -y un fútbol femenino- que quiere hacerse escuchar.

Toronto 2015 fue el punto de inflexión en la evolución del fútbol femenino argentino. Luego del último puesto logrado en la cita panamericana, la selección quedó olvidada. Naufraga, sin rumbo. Debieron transcurrir 18 meses para que el equipo vuelve a reunirse, un técnico asuma la conducción y comience a zanjarse el nuevo camino.

“Pasó lo que pasa siempre. Un mes antes se convocó a las jugadoras, se completó el equipo con chicas en su mayoría de Boca y River y fueron a competir”, recordó en aquél entonces uno de los entrenadores de la selección. Así fueron los manejos durante muchos años. Sin una estructura que sostenga el desarrollo del fútbol infantil, menos el juvenil y, más por amor que por organización, los equipos mayores se mantuvieron a flote. Siempre se cumplió, nunca se invirtió.

La rama femenina está regida por la AFA, al igual que la de los hombres, con la salvedad que ésta siempre quedó relegada. Ni ropa, ni canchas, ni viajes, ni preparación. Por años fue un equipo improvisado que salía al mundo a ver qué pasaba. 

Pero desde hace poco más de un año y medio, que comenzaron los cambios. De a poco. Pasos pequeños, pero fuertes. Por el lado del torneo local, este año pasará a ser semiprofesional, algo por lo que las chicas lucharon, y recién ahora un porcentaje de jugadoras pasará a cobrar un sueldo mínimo. En tanto en el marco de la selección, los cambios fueron mayores gracias al empuje, la garra y la actitud de las jugadoras.

Carlos Borrello asumió la conducción del plantel a mediados de 2017 y elaboró un plan. Sentar las bases con vistas a futuro y comenzó a trabajar. Hizo hincapié en las divisiones menores, desprotegidas en la Argentina, y armó un amplio plantel de jugadoras para foguearse de cara a los compromisos internacionales. Las más chicas empezaron a ser convocadas y a tomar contacto con lo que significa ser parte de una selección, el ritmo e intensidad de los entrenamiento.

En tanto, el equipo mayor vivió grandes cambios. Con la llegada de Borrello, en octubre 2017 el equipo jugó su primer partido amistoso frente a Uruguay (desde Toronto que no vestían la camiseta). Se las escuchó y pasaron a tener su propio vestuario dentro del predio. Se les preparó una cancha exclusiva para ellas, y luego una regular sesión de entrenamientos en el predio de la AFA, llegó la esperada Copa América. Fue en la cita sudamericana que dieron el primer golpe. 

En su primera presentación oficial, la selección argentina alcanzó el tercer puesto, luego de clasificar a la fase final y ganar frente a Colombia y perder con Brasil (campeón) y Chile. Este resultado les permitió jugarse un lugar en el Mundial de Francia en el repechaje ante Panamá. Unas semanas más tarde, en condición de local goleó 5-1 en el global a su par panameño, y sacó boleto. Ahora llega la segunda etapa, y los Juegos Panamericanos de Lima son la medida necesaria para seguir ganando rodaje internacional. Quieren transformar el cuarto puesto de 2003, el quinto alcanzado en 2007, y el séptimo y octavo que se llevaron de las últimas ediciones. En esta cita debutarán ante Perú, luego irán con Panamá y finalmente frente a Costa Rica. En esta oportunidad buscarán dar el salto, reafirmar lo hecho en Francia y así trabajar para cosechar los resultados.

Escrito por Olivia Diaz Ugalde en Buenos Aires.

Foto: La delantero de Argentina, Florencia Bonsegundo (C), es felicitada por sus compañeros de equipo después de marcar un gol durante el partido de fútbol del Grupo D de la Copa Mundial Femenina Francia 2019 entre Escocia y Argentina. (Getty Images)

Leave a Reply